Una mujer baja ensangrentada y medio en bragas en un ascensor, sale a la calle en estado de shock, ya en la comisaría no revela su nombre. Seis meses antes, la misma mujer recibe una oferta de trabajo en uno de los bufetes más prestigiosos de Nueva York. Así empieza Damages, la serie del año.
Hace unos meses hice una lista de mis diez series favoritas y ha llegado el momento de actualizarla. Sin embargo, ahora no voy a ordenarlas. Primero, porque me siento incapaz; segundo, porque luego la repaso con el tiempo y ya no estoy de acuerdo conmigo mismo, y tercero, porque no me da la gana. Ea.
Damages (serie del año 2007)
Como decíamos, la serie del año (no me canso de repetirlo, porque así es: probablemente lo mejor que se ha estrenado en 2007, aunque reconozco que no he visto todo lo estrenado este año, entre otras cosas, porque no tengo suficiente tiempo). Glenn Close está suprema en el papel de Patty Hewes como salvadora del mundo sin escrúpulos. He de decir que a mí la Close no siempre me gusta, pero aquí está fantástica: cómo mira al resto de los personajes, cómo habla y cómo calla, cómo maneja la situación. Casi como Meryl Streep.
Dexter (serie del año 2006)
Ahora en su segunda temporada, que aún no he visto, porque a mí me gusta ver las series de un tirón (o dos o tres, claro, que uno tiene que dormir para tener un careto decente), Dexter es para mí la serie del año pasado. Michael C. Hall (A dos metros bajo tierra) interpreta al forense-psychokiller Dexter Morgan en su misión por las calles de Miami. Otro actor como la copa de un pino. Atención a Jennifer Carpenter, que interpreta a la hermana del prota. Mantiene la tensión hasta el último minuto y deja con ganas de más (estoy deseando ver la segunda temporada). Estoy descubriendo que me encantan las series de a 13 episodios la temporada (aunque luego vienen fatal, porque no se puede meter toda en un DVD: multipliquen ustedes 350 megas por 13 episodios…).
Weeds (serie del año 2005)
Quizá me aventuro demasiado diciendo que es la serie de 2005, porque he perdido un poco la cuenta de qué series se estrenaron cuándo… El caso es que esta serie es una maravilla. No se sabe muy bien si es comedia o si es drama; no dura ni 22 minutos ni 42; es americana, pero parece británica. Mary Louise Parker (Ángeles de América) interpreta a Nancy Botwin, un ama de casa que se queda viuda y se ve “obligada” a ganarse las lentejas traficando marihuana. Atención a Elizabeth Perkins en el papel de Celia Hodes, la vecina cabrona, una especie de Bree Van De Kamp pasada de vueltas.
Hasta aquí mi top 3 de lo último que he visto (de lo último que se ha estrenado). Veamos otras series que he visto recientemente:
The Tudors (2007)
Jonathan Rhys Meyers, ese hombre que me quita la respiración, interpreta a Henry VIII, es decir, a Enrique Octavo, ese que se casó tantas veces (aunque sólo recordemos a Ana Bolena, Anne Boleyn en el original). La serie va, como no, de las intrigas palaciegas, de lo malísimo que es Henry (y lo que nos pone), de lo supermalísimo que es el cardenal Wolsey (Sam Neill, Parque Jurásico), de lo superretorcida que es Anne Boleyn, de lo sufridísima que es Catherine of Aragon (Catalina de Aragón, la hija de los reyes católicos), etc. Muy entretenida, la verdad. Me da la sensación de que el lenguaje está un poco actualizado (no creo yo que en la Inglaterra del siglo XVI dijeran fucking todo el rato… incluso hoy dirían antes bloody) y al parecer la historia se la pasan por el forro de los cojones, pero para los profanos en el tema esto es un detalle de menor importancia.
Gilmore Girls (2000)
Ya sé que llego tarde a comentar las aventuras de Lorelai y Rory Gilmore. Lauren Graham y Alexis Bledel interpretan a madre e hija respectivamente. En realidad, en esta serie no pasan muchas cosas que no pasen en otras (al final, resulta que estamos viendo siempre el mismo argumento), pero el envoltorio en el que nos lo sirven es estupendo. Los personajes secundarios, Emily Gilmore (Kelly Bishop, Dirty Dancing), la relación madre-hija-somos-mejores-amigas, Lorelai y Rory bebiendo café todo el rato y hablando a toda pastilla, las constantes referencias a la cultura pop, la música, las canciones, hacen una serie única. Lo único que me da pena es que el final no está a la altura de la serie.
Una curiosidad: mientras un capítulo de cualquier serie de cuarenta minutos tiene habitualmente unas cuarenta o cincuenta páginas de guión, un capítulo de Las Chicas Gilmore tiene unas ochenta. Atención a la velocidad que hablan las colegas…
Angels in America (2003)
Miniserie situada en la Nueva York de los años 80, con un elenco de actores que incluye a Meryl Streep, Al Pacino, Emma Thompson, Patrick Wilson y Justin Kirk. La serie tiene seis episodios, aunque en EEUU se emitió en dos partes. Narra las vidas entrelazadas de unos cuantos personajes y se centra principalmente en la homosexualidad y el fenómeno del sida (en aquel momento todavía generaba mucho miedo y misterio). Es una serie maravillosa que nadie debería perderse. (En play.com por 9.49 euros.)
Little Britain (2003)
Matt Lucas y David Walliams interpretan a toda una variedad de personajes típicos británicos. Cada capítulo consiste en una serie de sketchs que se van repitiendo a lo largo de las temporadas, introduciendo de vez en cuando algún personaje nuevo. Lógicamente, hay que ver varios episodios para reírse de verdad. Mis personajes favoritos son la mujer del banco que a partir de la 3ª temporada cambia de trabajo y está en una agencia de viajes (“Computer says nay”), Daffyd el único gay del pueblo, el retrasado mental (“Yeah, I know!”), Vicky Pollard (“Yeah, but no, but yeah”) y Pat, la gorda de Fat Fighters. Es una serie que se ríe de los ingleses y que jamás podría hacerse en España, porque en seguida saldrían los de las asociaciones de gays, viejos, gordos y su puta madre a protestar. Hay que verla.
Series que aún no he visto (shame on me):
Six feet under (2001)
Serie sobre una familia de lo más peculiar que regenta una funeraria. No puedo decir más porque prefiero no saber nada antes de ver la serie. Sólo sé que es una vergüenza que yo aún no haya visto esta serie, pero estas navidades me la regalo.
30 rock (2006)
Tina Fey escribe y protagoniza esta serie que supuestamente es de lo mejor que nos ha dado la televisión últimamente. No tengo ni idea del argumento de la serie, ni falta que hace. Tina Fey es una garantía absoluta. ¿Que quién es la Fey esa? Pues la guionista de Mean Girls (Chicas malas, 2004) una obra maestra del género teen protagonizada por la inefable Lindsay Lohan.
The Sopranos (1999)
Aclamada por la crítica mundial, la serie que ha hecho mucho por la comunidad de los osos. Tampoco tengo muy claro de qué va el tema, sólo lo obvio, que se trata de una familia de mafiosos. (Esto de no saber de qué van las cosas no es por desgana, sino porque cuando una película o serie me interesa de partida, prefiero no saber nada, para disfrutarla más.)
Series inmortales que estoy disfrutando:
Dynasty (1981)
La serie que ha hecho la televisión tal y como la entendemos hoy en día. Surgió como contraataque al éxito de Dallas y trata sobre el día a día una familia, los Carrington, forrada a base de chanchullos con el negocio del petróleo. La primera temporada iba sobre la adaptación a este mundo de Krystle, la secretaria de Blake Carrington, cuando se casa con él y de sus luchas con Fallon Carrington, la hija de Blake. Fallon estaba destinada a ser la hijaputa de la serie, pero el éxito de la primera temporada fue no demasiado espectacular, hasta que introdujeron el conocido cliffhanger de la mujer con el sombrero como testigo de cargo en el juicio contra Carrington por matar al novio de su hijo. Estados Unidos entero estuvo esperando como agua de mayo al principio de la segunda temporada, en el que Joan Collins se convirtió en la mala oficial de la serie. Aún estoy viendo la segunda temporada.
Melrose Place (1992)
Contento con el éxito de 90210, Aaron Spelling encargó un spin-off a Darren Star. Los primeros episodios de la serie son algo parecido a 90210, pero con veinteañeros: pequeños problemas de la vida diaria, líos amorosos, algún que otro aborto… Un espanto. Eso opinaba Estados Unidos, así que Darren Star llamó a una amiga suya de la facultad e intentó sacar a la serie a flote metiendo a la misteriosa Jo Beth Reynolds (Daphne Zúñiga) en los conocidos apartamentos. Ni con esas. La cadena quería cancelar la serie. Aaron Spelling vio que se le iba el invento al traste y tomó cartas en el asunto. Cogió a su vixen favorita, Heather Locklear y creó a la archiconocida Amanda Woodward. La serie duró siete años. También la estoy viendo, pero tengo que esperar a que algún alma caritativa norteamericana ripee la recién salida tercera temporada.
NOTA: Bajo mi punto de vista, Amanda NO es la reina de la serie… pero esa es otra historia y será contada en otra ocasión.